Reserva Nacional Laguna Torca

La sequía que aqueja a la zona central de Chile no es un misterio para nadie, y se extiende ya desde hace una década. El año 2019 ha sido catalogado como el año con menores precipitaciones desde que comenzaron los registros en el año 1950.

Comenzar el año 2020 con una noticia de estas características recrudece el panorama y es que pese a la desdramatización de algunas autoridades, las fotografías hablan por si solas. Un paisaje con abundante avifauna hoy se encuentra seco, un paisaje declarado como Santuario de la Naturaleza y Reserva Nacional.

De la fauna presente en la zona, destacan el cóndor, el carpintero negro, el loro tricahue, el gato colo-colo, el zorro culpeo y la vizcacha.

La causa de esta desoladora transformación apunta a ser la disminución de entre 1 y 2 metros del nivel del Lago Vichuquén, cuerpo de agua que alimenta a la Laguna Torca, funcionando como un gran sistema lacustre.

Visitar la Reserva Nacional Laguna Torca y caminar por sus senderos produce una sensación de extrañeza. Estoy en una reserva, lugar destinado para la conservación y protección de las riquezas naturales, caminando entre pinos, una especie exótica e introducida en Chile con fines productivos.

Sin duda el paisaje más interesante de visitar es la laguna Torca, un cuerpo de agua de aproximadamente 185 hectáreas de superficie, con gran presencia de avifauna, rodeada por plantaciones forestales, viviendas e incluso un aeródromo.

Resulta complejo observar el estado de humedales y cuerpos lacustres en esta zona del país. Cada vez aparecen más noticias y avisos de que se están secando masas de agua en la zona central.

Brindar protección únicamente a un cuerpo de agua por si solo no basta, se debe entender el cuerpo de agua como parte de un sistema mucho más grande y complejo, un sistema ecológico, ergo ecosistema.

Laguna Torca es parte de un sistema lacustre de gran extensión, lagos y lagunas existen en conjunto, dependiendo unos de otros. La zona próxima a los cuerpos de agua tiene la misma importancia que el espejo de agua mismo, podríamos decir que cada cuerpo de agua posee una zona crítica que de igual forma debería ser protegida, para evitar operaciones nocivas como tráfico de alta velocidad, presencia de animales domésticos y asilvestrados, eventuales agentes contaminantes, etc.

¿Qué se hace cuando se comienza a secar un cuerpo de agua protegido y reconocido como reserva nacional?, difícil pregunta, lo que es claro es lo que no se debe hacer. No se debe desdramatizar la situación, acusando cierta normalidad. Este desolador paisaje debe ser entendido y afrontado como un llamado de alerta para los cambios ambientales durante los próximos años, lamentablemente el Antropoceno ha llegado para quedarse y si se continúa ignorando este hecho una cosa es cierta, se seguirán secando los ríos, lagos y reservas, y el problema no se resolverá racionando el agua potable o realizando campañas ducharse en 2 minutos.